¿Qué es el coaching? y más importante: ¿para qué sirve? Terapias que hay que conocer

¿Qué es el coaching? y más importante: ¿para qué sirve? Terapias que hay que conocer

El coaching es un término que ha ganado terreno y popularidad de una forma extraordinaria en estos últimos diez años.  De repente, se oye este concepto por todas partes: en el deporte, en las dietas, en las terapias personales, en el terreno laboral, en los gimnasios, en las empresas, etc. Veamos si podemos aclarar unos cuantos conceptos para saber qué significa y para qué sirve el coaching.

¿Hay diferencia entre una terapia psicológica y el coaching?

En principio, dos son las diferencias más significativa que podemos encontrar. En primer lugar, estaría la duración. Mientras una terapia psicológica es más larga e intensa, el coaching está centrado en soluciones más inmediatas y a corto plazo. Y, en segundo lugar, el dinamismo. Mientras un psicólogo suele hacer un acompañamiento más pasivo, con sesiones muy estructuradas y un trabajo más paulatino, el coach, por el contrario, suele ser más intervencionista, con acompañamiento activo y con sesiones más abiertas que dependen, en gran medida, del aspecto que se esté trabajando. 

Como ves, digo suele porque, hoy en día, hay muchos tipos de psicólogos y de coaches que trabajan de forma parecida.

¿Un coach es un psicólogo?

No necesariamente. Los hay licenciados y graduados en psicología y los hay con formación exclusiva en coaching pero, bajo mi punto de vista, un coach puede ayudarte y orientarte tan bien como un psicólogo. Todo dependerá de la persona que haya detrás, de sus cualidades, de la formación que tenga y, sobre todo, de la forma en la que lleve a cabo las sesiones. También dependerá del problema por el cual consultes, no es lo mismo buscar ayuda por una depresión, que para orientarte en un cambio de vida laboral.

 Pero, vayamos a lo importante, ¿qué es el coaching y para qué puede servirnos?

Como bien dice la palabra, coaching es un entrenamiento y un entrenamiento es positivo en diferentes y múltiples áreas de nuestra vida.

En el desarrollo personal un coach puede trabajar contigo las emociones, los pensamientos, los hábitos, la comunicación, etc. En el área profesional puede trabajar un cambio de trabajo, la búsqueda de nuevas metas o la mejor forma de desarrollar un proyecto. Y en el área de la salud puede trabajar contigo la alimentación o el deporte.

Hoy en día, un coach puede orientarte en todo aquello que tenga que ver contigo, tus motivaciones, tus obstáculos o tus dificultades y ayudarte a encontrar alternativas para que te enfrentes de forma más positiva a los problemas del día a día.

¿Dónde puedes encontrar el mejor coach?

La búsqueda de una terapia de coaching solo tiene una complicación: que nos sirva, que no es poco. Pero para eso vas a tener que buscar, arriesgar y probar hasta que des con la adecuada. Hay muchos y muy buenos profesionales que se dedican a ello, así que no te costará encontrar en la misma ciudad, diferentes y con distintas metodologías.

Es importante que busques referencias, que te mires con calma los servicios que ofrecen y, si te pueden aconsejar alguno, mejor, porque siempre tendrás una opinión más real del tipo de sesiones que realiza.

Uno de los más conocidos y con mejores resultados es Coaching Personal Madrid, donde Nathalie Bertin ofrece distintas terapias de coaching con una metodología muy cercana y dinámica.

Destacaría de este centro el Coaching laboral, un espacio donde clarificar tus deseos, necesidades y prioridades y elaborar una estrategia o plan de actuación para conseguir los objetivos fijados.

“Yo te guío, te empujo, te animo a dar el primer paso y los siguientes hasta llegar a tu meta. Cuentas con mi apoyo, incondicional y sin juicios, hasta que llenes tu vida de colores”.

Nathalie Bertin

Como ves, el coaching no tiene ningún secreto, es un entrenamiento de nuevas técnicas, un camino alternativo a tu camino habitual para que dirijas tu vida de una forma más positiva y equilibrada.

Así que, si me preguntas si es aconsejable hacer coaching, te diré que sí, que lo importante es trabajar en uno mismo y, si es a través de un coach, pues bienvenido sea, porque al final lo que importa no es que hagas terapia psicológica, sesiones de coaching o vayas a un dietista, lo importante es que decidas hacer algo por tu vida y te pongas manos a la obra.

 

Vani G. Leal, Psicóloga.

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Inteligencia Emocional de lunes a domingo

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¿Por donde navegan tus sueños profesionales? La parte de la vida que también importa

¿Por donde navegan tus sueños profesionales? La parte de la vida que también importa

Hoy quiero hablar de algo tan importante como los sueños profesionales, los proyectos que soñamos con conseguir algún día. Un negocio, una página web, un libro, una empresa…

Es difícil ser valiente y tirarse a la piscina, pero a veces sin salto, no hay sueño.

Lo más complicado, como en todo, es dar ese primer paso y convertir algo etéreo en algo tangible y real con lo que ponerse a trabajar.

¿Por donde empezar?

  • Compra una libreta y pon por escrito todas las ideas, planes, estrategias y objetivos que quieras conseguir. No hace falta que haya orden, eso lo dejamos para el siguiente paso. Aquí solo tienes que dejar por escrito todo lo que tengas en tu cabeza. No pongas filtros a tus conceptos solo porque te parezcan irreales, suenen mal o no lo veas del todo claro. La lluvia de ideas no debe tener ningún tipo de censura. No te avergüences solo porque no te parezca perfecto.
  • Madura la idea durante unos días y ordena las ideas en la libreta. Tacha aquello que sepas de antemano que no es factible y haz un círculo en aquellos conceptos que creas que son imprescindibles para empezar.
  • Busca información sobre tu proyecto, páginas similares, negocios parecidos, ayudas a emprendedores, tutoriales, etc.

Yo, que soy una negada en páginas web, SEO, y multitud de nombres que a día de hoy sigo pronunciando al revés, empecé a fabricar mi sueño a través de mucho buscar e investigar por Internet. Maravilloso Internet donde encuentras páginas y tutoriales de todo y para todo.

La verdad es que en poco tiempo tenía más información de la que podía procesar, así que me fue muy bien tener controladas dos o tres páginas con gran cantidad de información sobre cómo empezar desde cero un proyecto profesional.  SOCIALetic.com es a día de hoy mi página de consulta cada vez que ando perdida, porque encuentro ideas, conceptos y herramientas que me ayudan a seguir aprendiendo y creciendo como emprendedora.

Por suerte mi sueño no requiere de grandes conocimientos ni necesito planes estructurales, pero si tu sueño incluye negocios o empresas puedes visitar ¿Cómo desarrollar una estrategia Hoshin Kanri?, del Japones Hoshin y que tan de moda se ha puesto entre las nuevas empresas.

  • Toca ponerse manos a la obra. No hace falta que lo abandones todo para empezar algo nuevo. Al principio, puedes combinar tu proyecto con las responsabilidades profesionales que tengas. Sí, supone sacar tiempo de donde no lo hay, pero nadie dijo que fuera fácil.

Lo importante es que no utilices excusas para abandonar tus sueños antes de haberlos empezado porque te digas a ti mismo que no tienes tiempo o no puedes abandonar tu trabajo. Organízate bien y haz un esfuerzo, tus sueños, sin duda, lo valen.

  • Sé realista. Que persigas tus sueños no significa que tengas que fantasear con ideas irreales e utópicas. Has de tener claro que el éxito no pasa de la noche a la mañana. Necesita tiempo, necesita dedicación, necesita planificación y necesita equivocaciones. Recuerda que empezar de cero significa encontrar obstáculos por el camino. No te vengas abajo cada vez que se te presente un problema y céntrate en las posibles soluciones. Cada bache que superes es una nueva herramienta que habrás aprendido.

Y, ahora, a trabajar, a poner en práctica todo aquello que navega en tu mente. Seguro que en muchos momentos sentirás miedo, duda e incertidumbre, es normal y lógico sentir temor ante lo desconocido o nuevo. Resiste y aguanta, resiste y supera, resiste y, si no funciona, resiste y vuelve a empezar, porque la vida es muy larga y tenemos tiempo para soñar muchas veces.

¿Cuál es tu sueño?

 

Vani G. Leal

Psicóloga

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¿Un poco de amor propio? El egoísmo positivo también existe Comportarse a veces de forma egoísta no significa ser egoísta

¿Un poco de amor propio? El egoísmo positivo también existe Comportarse a veces de forma egoísta no significa ser egoísta

La palabra egoísta se ha convertido en una etiqueta negativa pero, ¿por qué?

Ser egoísta es pensar en uno mismo. ¿Acaso es malo?

Pues no. No es malo creer que lo primero eres tú. Eres la única persona con la que te levantarás y te acostarás todos y cada uno de los días de tu vida, por lo tanto, eres la más importante.

  • ¿Es malo querer hacer cosas por y para ti?
  • ¿Es malo pensar en tus deseos e ilusiones?
  • ¿Es malo priorizar tus necesidades?

No, no lo es, todo lo contrario, es necesario para nuestro equilibrio emocional y psicológico.

Los demás, que poderosa presión.

Ser bueno con los demás. Ser generoso con los demás. Ser atento con los demás. Ser amable con los demás. Ser todo lo que necesitan los demás.

¿Y que pasa contigo? ¿Acaso no crees que pasa factura dedicar tu vida a los demás y dejarte a ti de lado?

¿Sabes qué pasa cuando solo haces las cosas por los demás?

Que te desvaloras.

¿Sabes qué pasa cuando dejas de pensar en tus deseos e ilusiones?

Que te frustras.

¿Sabes qué pasa cuando priorizas las necesidades de los demás?

Que te vuelves invisible para ti mismo.

Quererte, priorizarte y luchar por lo que tú quieres y deseas es el acto de amor más grande que te puedes demostrar. ¿Por qué va a ser malo ser egoísta en esos aspectos?

Además, si no eres feliz, ¿ qué te hace creer que podrás hacer feliz al resto?

La felicidad no está en la entrega constante, está en el equilibrio entre lo que haces por ti y lo que haces por los demás.

Por supuesto que el exceso de egoísmo es malo. Todo en exceso es dañino y contraproducente. Pero ser una persona egoísta, pensar y hacer todo exclusivamente por y para ti, no es lo mismo que tener a veces comportamientos egoístas.

¿Qué es el egoísmo positivo?

  • El egoísmo positivo es saber cuando has de pensar más en ti porque no te mimas ni te cuidas lo suficiente.
  • El egoísmo positivo es saber cuando has de priorizarte porque has dejado de lado tus necesidades.
  • El egoísmo positivo es saber que no siempre puedes estar a la altura de las expectativas de los demás.
  • El egoísmo positivo es reconocer que tu felicidad pasa por quererte más a ti mismo.

He de decir que comportarse de forma egoísta, aunque sea por tu propio bien, no siempre va a gustar a todo el mundo. Habrá personas que lo entiendan y que lo aplaudan y habrán personas, sobre todo las afectadas, que se enfaden o te lo recriminen. No siempre entendemos lo que hacen los demás y de la misma manera no siempre los demás entienden lo que hacemos nosotros.

Y con todo esto, no estoy diciendo que lo mejor sea siempre pensar en uno mismo y de igual a quien afecte y cómo afecte. No, por supuesto que hay que tener en cuenta a los demás, pero tener en cuenta es una cosa y sacrificarse, otra muy distinta.

Cuando sacrificas tu tiempo, tu energía, tu decisiones por lo demás, has de tener presente que pasará factura. Pregúntate si puedes asumir el precio, pregúntate si puedes asumir el daño.

Pensar en los demás y dar a los demás es algo bueno, claro que sí, vivimos rodeados de personas a las que queremos y amamos y ser generosos con ellos nos produce bienestar y seguridad. Pero cuando entra en conflicto tu propia felicidad es importante que medites tus decisiones porque nadie merece ser infeliz por nadie.

 

Vani G. Leal

Psicóloga 

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¿Te pre-ocupas por tu futuro o te ocupas de él? Dirige tus pensamientos hacia metas positivas

¿Te pre-ocupas por tu futuro o te ocupas de él? Dirige tus pensamientos hacia metas positivas

¿Qué te hace pensar que vivir preocupado hará que las cosas no te sucedan?

¿Quién te garantiza que el tiempo que inviertes en preocuparte sirve para algo?

Pre-ocuparte significa pensar en cosas que aun no han sucedido. Si aun no han sucedido, ¿ qué haces pensando en ellas?

Estar pre-ocupado es enfrentarse a una carrera de obstáculos pensando que no vas a superarlos. Es pensar que será demasiado difícil. Es pensar que no lo conseguirás. Por lo tanto, antes de empezar la carrera, ya estás tan predispuesto a fallar que en cuanto suene el pito de salida te tropezarás y te caerás a la primera de cambio. Y encima, dirás después… lo ves, sabía que iba a salir mal.

Estar preparado es enfrentarse a una carrera de obstáculos sabiendo que cada dificultad que te encuentres tendrá una forma de superarse. Estar preparado es saber que superar los obstáculos dependerá de ti. Estar preparado es ocuparte de cada obstáculo cuando llegue, no antes. Estar preparado es asumir que no siempre se gana, pero que perder no es un fracaso.

Ocúpate de las cosas cuando sucedan, no antes. No creas que por pasarte el día pensando en lo que no quieres que pase, hará que no pase. No podemos predecir el futuro, ni podemos adivinar los baches que nos deparará la vida. Pero podemos ocuparnos de una cosa: podemos ocuparnos de aprender, de reflexionar, de sortear o de superar algo que nos está sucediendo en el AHORA.

Mucha gente dirá “ya bueno, pero si lo hubiera sabido…, si me hubiese preocupado a lo mejor no habría pasado”. ¿Si hubieras sabido el qué? ¿Que te iban a ser infiel, que no te saldría bien una entrevista, que te echarían del trabajo, que alguien te traicionaría? Eso no puedes saberlo porque no todo depende de ti.

No puedes saber si tu pareja te va a ser infiel. Pero puedes ocuparte de ser feliz cada día a su lado y, si a pesar de eso te es infiel, luego te ocupas de entender los motivos, de superarlo o de reinventarte.

No puedes saber si una entrevista de trabajo te va a salir bien. Pero puedes ocuparte de preparártela lo mejor posible para llegar a la entrevista bien entrenado. Si luego te sale mal, revisa lo que ha sucedido y ocúpate de aprender para la próxima que venga.

No puedes saber si te van a echar del trabajo, pero puedes ocuparte de hacer tu trabajo lo mejor posible. Y, si crees que a pesar de tu buen trabajo te pueden echar, ocúpate de ir buscando otro mientras tanto.

No antes, no durante. Solo podemos ocuparnos de las situaciones durante y después. Pero, ¿antes de que sucedan?

Veamos que nos sucede cuando nos pre-ocupamos:

  1. Nos estresamos. Y cuando nos estresamos nos duele la cabeza, la espalda, el estómago. Preocuparse mengua y debilita nuestro cuerpo. Por no decir que el mismo estrés nubla tus capacidades.
  2. Ganamos inseguridad. Porque vemos las trabas del futuro y dudamos de nuestras propias capacidades de superación y aprendizaje.
  3. Nos sentimos cansados, porque invertir el espacio mental en intentar averiguar qué puede llegar a pasar, es muy agotador.
  4. Nos ponemos tristes. Porque pensar continuamente en las cosas negativas nos cambia el estado de ánimo.
  5. Perdemos concentración, habilidad y eficacia. Todo lo que inviertes en preocuparte hace que dejes de lado ocuparte de tu día a día.

Nadie dice que haya que vivir la vida sin ningún tipo de previsión. Hay que estar preparado. Preparado para los obstáculos, ya que nunca sabes cuándo te pueden llegar. Pero estar preparado no significa estar preocupado.

Así que vamos a buscar la forma de convertir esa preocupación en una preparación:

Estar preparado significa saber que, a veces, las cosas suceden y uno no puede evitarlas. Por ejemplo, no puedes controlar a los demás. Muchas de las decisiones que toma la gente repercute en otras personas. No puedes evitarlo, es ley de vida. ocúpate de entenderlo, ocúpate de aceptarlo, ocúpate de sacar una reflexión que te sirva para experiencias futuras.

Estar preparado significa saber que no somos solo las situaciones positivas y negativas que nos pasan. Que algo me vaya bien no significa que todo sea bueno, del mismo modo, que algo me vaya mal no significa que todo sea malo. Ocúpate de no mezclar. Si el amor no ha funcionado, es el amor lo que no ha funcionado, no tu vida. Si el trabajo no ha funcionado, es el trabajo lo que no ha funcionado, no tus habilidades ni tus capacidades. Ocúpate de revisar los porqué de lo que no ha salido bien. Ocúpate de aprender de los errores.

Estar preparado significa saber qué cosas sí están en tu mano. En tu mano están las decisiones que tomas. En tu mano está cómo actúas. En tu mano está cómo piensas. En tu mano está ser honesto. Ocúpate de ti, de conocerte, de aceptarte, de ser feliz. Ocúpate de invertir tiempo en las actividades o personas que quieres o te gustan.

Como ves estar preparado para la vida es una cosa y preocuparse por la vida otra muy distinta.

Estar pre-ocupado es vivir el futuro sin tener en cuenta el presente.

Estar preparado es vivir el presente teniendo en cuenta el futuro.

Así que OCÚPATE más y PRE-OCÚPATE menos.

 

Vani G. Leal

Psicóloga

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¿El tiempo lo cura todo? POR SUPUESTO QUE NO Tu decides lo que haces mientras pasan los días

¿El tiempo lo cura todo? POR SUPUESTO QUE NO Tu decides lo que haces mientras pasan los días

¿El tiempo lo pone todo en su sitio? ¿El tiempo lo cura todo? No. El tiempo, por sí solo, lo único que pone son canas en el pelo.

Lo que cura es levantarse por la mañana con un objetivo, lo que cura es llenar tu vida de actos positivos, lo que cura es salir con amigos, lo que cura es reflexionar sobre lo que te ha ocurrido, lo que cura es iniciar un proyecto, lo que cura es tomarte los días con más tranquilidad, lo que cura son todas las cosas buenas que hagas por ti y para ti. Eso cura, eso pone las cosas en su sitio. No es el tiempo en sí, es lo que haces con ese tiempo.

Si no haces nada, nada pasa, así de simple.

  • El que quiere a alguien pero no hace nada para demostrarlo.
  • El que odia su trabajo pero no hace nada para mejorarlo.
  • El que quiere separarse pero no hace nada para cambiarlo.
  • El que no soporta su vida pero no hace nada para que sea distinta.
  • El que tiene sueños pero no hace nada para lograrlos.
  • El que no es feliz pero no hace nada para buscar ayuda.

Lo sé, no es fácil empezar a cambiar las cosas. Las emociones nos bloquean. El dolor, la tristeza, la rabia, la impotencia, la frustración, la vergüenza, el miedo..

Ahora piensa una cosa, ¿crees que alguna de estas emociones va a desaparecer por arte de magia?

¿Crees que sin hacer nada puedes combatir lo que sientes? ¿Crees que solo el tiempo hará que seas capaz de hacer lo que deseas?

La respuesta ya la sabes…

«el aleteo de las alas de una mariposa se puede sentir al otro lado del mundo» (proverbio chino). Significa que todo lo que sucede, por pequeño que sea, puede afectar a todo lo demás. Significa que si cambias algo, aunque ese algo sea pequeño, tendrá un efecto en tu vida.

Hasta aquí, como siempre, la teoría. Vayamos a la práctica.

¿Qué podemos hacer?

No hay una solución que sirva para todo, pero podemos tomar pequeñas buenas decisiones.


  • ¿Tienes claro el problema? ¿Sabes identificar exactamente lo qué te pasa?

Para encontrar soluciones, tenemos que ser conscientes de lo que nos está haciendo daño.

A veces nuestros problemas forman parte de los problemas de otros o de circunstancias ajenas a nosotros. Solo podemos cambiar lo que está en nuestras mano, que no es poco. Y, aunque no puedas hacer nada directamente, puedes buscar la forma de sentirte mejor dentro de lo que pasa. Porque eso sí que está en tu mano.

Si no sabes el motivo por el que te sientes mal, lo único que puedo decirte es que vayas a un psicólogo inmediatamente, porque te ayudará a identificar lo que te pasa.

Pero si tienes claro el motivo de tu malestar, entonces tienes por dónde empezar.

Apúntalo en un papel. Apunta una frase concreta. Un mensaje directo.

Sé lo más claro y conciso posible en tu mensaje. Nadie lo va a ver, nadie que no quieras va a saberlo, así que sé honesto, sé transparente, sé sincero y dilo tal cual es:

Me quiero separar. Quiero dejar de sentir vergüenza cuando… No me gusta mi inseguridad en… No me gusta este aspecto de mi vida. Quiero adelgazar. Estoy mal y no lo admito. Me siento feo. Me siento tonto. Me siento solo.


  • Hagamos un ejercicio de 30 segundos.

Piensa en aquello que te preocupa o no te deja estar feliz. Piensa en los sentimientos y emociones que te bloquean.

Imagina que puedes cambiar las cosas y hacer, ser o decir aquello que tanto quieres o necesitas.

Imagina qué harías y cómo lo harías.

Imagina cómo te sentirías al realizarlo y, lo más importante, cómo te sentirías después.

Imagina cómo sería tu vida y cómo te sentirías una vez superado el problema.

AHORA CIERRA LOS OJOS E IMAGINA.

¿ Cómo te sientes al ver que puedes conseguirlo?


  • No siempre los grandes cambios vienen por grandes decisiones ni por grandes actos. No pretendas pasar del 0 al 100 en un segundo o te pegarás una ostia en toda regla o, lo que es lo mismo, no lo conseguirás y reforzarás tu idea inicial de no “puedo hacerlo” o “no puedo conseguirlo”.

Con lo que quieres y con lo que puedes hacer, sé realista.

¿Qué cosas has imaginado que hacías? ¿ Cómo era tu actitud? ¿ Qué decías, cómo actuabas?

En tu respuesta obtendrás las pautas que has de seguir. Si has imaginado con claridad, si has perdido el tiempo en hacer el ejercicio, habrás visto de ti lo que quieres y necesitas.

Y no estoy hablando en abstracto, para nada.

¿Te has visto diciendo algo en concreto?¿ Qué decías? ¿Cómo lo decías?

¿Te has visto en una vida diferente? ¿Qué había de diferente?

¿Te has visto haciendo algo en concreto? ¿Qué era?

Esa es la respuesta. Eso es lo que has de hacer, dar un paso al frente y pasar de la imaginación a la acción. Y cagarla y luego corregirlo, intentarlo de nuevo y cagarla otra vez, pero volver a la carga y entonces conseguir resultados.

Y lo siento si te esperabas una fórmula mágica. No la hay. Porque, lo único que tienes que hacer para que el tiempo ponga las cosas en su sitio, es hacer las cosas que realmente quieres hacer.

Un viaje de mil millas comienza con el primer paso. Lao-Tsé.

Vani G. Leal

Psicóloga

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SOCORRO ¡Me acabo de separar! Mini guía para solteros histéricos

SOCORRO ¡Me acabo de separar! Mini guía para solteros histéricos

1.Tómate un tiempo para ti.
Eso significa CASTIDAD. Nada de un clavo saca a otro clavo. No te va a pasar nada por dedicarte al menos 6 meses de tu vida, que en realidad no son nada, a salir contigo mismo.
Muchas personas conectan una relación con otra, y el problema que tiene esa actitud es que no te permite pararte a pensar en cómo ha ido tu relación, en las cosas en las que podrías mejorar, en las cosas que debes cambiar o qué parte de responsabilidad tienes en lo sucedido.
2. Aprende a estar solo/a.
Otro de los grandes problemas de las rupturas es que muchas veces dejan en evidencia la dependencia emocional que adquirimos con las parejas. A parte de la pareja, a nuestro alrededor tenemos muchas personas con las que contamos: familia, amigos, conocidos, compañeros de trabajo, etc. Sentirse solo en un momento dado no es estar solo. A veces hay que hacerle frente a esta sensación y procurar hacer cosas sin la compañía de nadie. Y, en las ocasiones en las que te apetezca hacer algo y no quieras hacerlo solo, puedes recurrir a las personas que tienes en tu vida, aquellas con las que no hayan lazos sexuales para que no tengas la tentación de buscar el sentirte protegido emocionalmente y caigas en conectar de nuevo otra relación.
3.Nueva vida
Las rupturas significan, en gran medida, un cambio de vida. Dejar atrás hábitos, personas, situaciones, amigos. Por lo tanto, la ruptura también significa la oportunidad de un nuevo comienzo. Nuevos lugares donde ir, nuevas compañías, quizás un cambio de trabajo, de look o empezar a estudiar aquello que tenías pendiente. Sin duda, contra más repleta teng

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as tu vida de personas, aficiones, distracciones y objetivos más difícil será que renuncies a todo ello por una persona nueva que entra en tu vida. Todo lo que hagas por y para ti, será la seguridad y confianza que te lleves. Hay que recordar que somos seres completos y no mitades de nadie.
4. Nada de odios ni rencores.
Evita echar las culpas y sentirte la víctima. (Me cago en mi ex). Es mucho más fácil ver los errores del otro y odiar a tu ex, pero de esta manera no nos hacemos responsables de las cosas que nos suceden. En el amor, nos guste o no, intervienen muchos factores y, a veces, amar y dejar de amar es algo que sucede sin que nos demos cuenta. El problema es que nos sentimos “menos” cuando alguien se va de nuestro lado y ahí radica la gran equivocación. No todos servimos para todo el mundo, hay miles de combinaciones, algunas funcionan y otras no, no gastes energías en odiar o enfadarte solo porque las cosas no han ido como esperabas. Y, por supuesto, estamos en nuestro derecho de enfadarnos cuando alguien ha hecho mal las cosas, pero recuerda que casi nadie es tan malo como para querer hacernos daño a posta. (Nada es personal).
5. Nada de locuras.

Por supuesto que habrán días no malos, malísimos, días en los que todo se hace cuesta arriba y solo sientes vacío o tristeza pero, es normal, es lo más natural del mundo derrumbarse a veces. ¿Qué puedes hacer? Pues llorar, patalear un rato, cagarte en todo y luego respirar un poco. Cuando te hayas calmado, cuando estés ya cansado/a de llorar y estar triste o enfadado/a, te levantas y sigues luchando. Pero, importe, nada de cometer locuras y actos pasionales en los momentos de drama. Nada de enviar mensajes o llamar a la otra parte implicada. Nada de borracheras y noches indiscriminadas. Nada de locuras que traen consecuencias negativas. Sé más inteligente y no hagas lo que sabes que en otro momento de más serenidad no harías. Si de verdad necesitas hablar con esa persona hazlo, únicamente, cuando haya pasado un mínimo de 24 horas y estés tranquilo/a.

Ojalá pudiera decirte que es fácil pero, lo siento, no lo es y no hay solución rápida y efectiva. Solo deja que pase un poco de tiempo y, de mientras, mima y cuida de ti. Si lo consigues, si haces de ti tu primera prioridad, no dudes que en poco tiempo te sentirás mucho mejor.

¿Crees en ti? Pues adelante…

Vani G. Leal

Psicóloga y coach personal.

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