6 preguntas imprescindibles para eso que llaman desarrollo personal Las respuestas son la clave para ponerse manos a la obra

6 preguntas imprescindibles para eso que llaman desarrollo personal Las respuestas son la clave para ponerse manos a la obra

¿Qué es para ti la felicidad?

Esta pregunta ha de ser respondida de forma concreta y real, nada de sensaciones etéreas ni emociones difusas. Cuando tenemos claras las ideas podemos ir en busca de lo que necesitamos.

No hay una única respuesta ni una respuesta más válida que otra porque la felicidad es algo personal e intransferible. Lo que para ti es felicidad para otro puede ser esclavitud. No importa lo que quieran los demás para ser felices lo que importa es lo que tu consideres que es felicidad.

Para mí la felicidad es…

 

¿Te consideras una persona feliz?

Esta pregunta te obliga a sopesar tu día a día y a elegir en función de cómo te sientes en la mayoría de ocasiones.

Ojo, ser feliz no implica ser feliz a todas horas, en todos los momentos y con todas las personas. Ser feliz significa que estas contento con lo que haces o tienes en la mayor parte del tiempo.

Si tu respuesta es no ¿qué puedes hacer para mejorar tu situación?

Siempre hay algo que podemos hacer, algo que podemos cambiar o algo que debemos aceptar para sentirnos más felices.

Si no haces nada, nada pasará. Por lo tanto, responde a la pregunta de una forma honesta y céntrate en las cosas que están en tu mano cambiar.

 

¿Qué defectos, miedos e inseguridades te gustaría cambiar?

Nadie te ve, ni te escucha, ni te mira, así que se transparente contigo mismo y pon encima de la mesa aquellas pequeñas cosas que sabes perfectamente que te hacen daño o te limitan o complican la vida.

Miedo a la soledad, dependencia emocional, vergüenza, inseguridad a la hora de hablar de sentimientos, carácter sumiso o demasiado directivo, miedo al qué dirán…

Lo importante es que seas capaz de decir en voz alta que cosas de ti mismo te perjudican.

Para poder cambiar algo hay que saber exactamente cuál es el problema.

Todas las personas tenemos defectos e inseguridades. Nada de lo que te pase es algo único o excepcional porque le pasa a millones de personas, así que no pienses ni por un momento que lo tuyo no tiene solución. Tal vez no hayas encontrado la manera de enfrentarte, pero la soluciones te están esperando, búscalas.

 

¿Cuales son tus mejores cualidades?

Conocer nuestro lado más maravilloso es tan importante como conocer nuestro lado más oscuro.

Nuestras virtudes, nuestras características más destacables son las herramientas que tenemos para enfrentarnos a la vida, por lo tanto, hay que conocerlas y potenciarlas.

Debemos dejar de lado la modestia y sentirnos orgullosos de nuestra parte más positiva.

Soy una persona…empática, generosa, atrevida, productiva, alegre, comunicativa, resolutiva, mediadora, luchadora, etc.

 

¿Qué actividades realizas para divertirte, desconectar o recargar pilas?

El trabajo, la familia, los hijos, las amistades, las responsabilidades y las rutinas diarias son una fuente inagotable de estrés, por lo que es importante tener espacios donde desestresarse.

A veces ponemos de excusa la falta de tiempo, no lo hagas. Si no puedes sacar 2 horas para ti de toda una semana es que has de organizarte mejor o pedir ayuda para organizarte de otra forma.

Si tiras y tiras y tiras del carro continuamente sin pararte a beber agua, pronto caerás exhausto. ¿Dime entonces quién tirará del carro?

Has de cuidar y mimar de ti porque eres el motor de tu vida.

 

¿Qué proyectos de futuro tienes en mente?

Los objetivos que nos marcamos en la vida nos ayudan a vivir más motivados. Da igual si son proyectos profesionales, personales o familiares, lo importante es que sean objetivos que te levanten por las mañanas con ganas de seguir luchando.

Montar una empresa, aprender a cantar, crear una familia, ponerte en forma, estudiar…

Lo único que debes tener en cuenta es que sean objetivos realistas, que estén en tu mano alcanzar. Soñar es barato, pero si vives soñando imposibles tu frustración pagará un precio muy alto.

 

Si nos hacemos las preguntas adecuadas conseguiremos llegar a las respuestas que necesitamos. Evidentemente, esta es la parte más fácil porque trabajar en las respuestas requiere una dosis de valentía, atrevimiento, aceptación y disciplina que no resulta tan sencillo de lograr. Pero se empieza por algo, y ese algo, tan simple como una pregunta, puede acercarte o alejarte de tu propia felicidad.

 

Vani G, leal

Psicóloga

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¿De dónde salen las buenas personas? Un lugar llamado amor

¿De dónde salen las buenas personas? Un lugar llamado amor

¿Las personas son buenas o malas por naturaleza? una pregunta interesante.

Con los años me he dado cuenta de que soy de la opinión de que las personas son en su mayoría neutras. Es el entorno, la familia y las experiencias lo que decanta la balanza hacia un lado o hacia otro.

Por supuesto, siempre hay excepciones. De familias y entornos buenos salen personas horrendas y de familias y entornos malos salen personas extraordinarias, pero por desgracia no es la norma general.

¿Qué es una familia buena y un entorno adecuado?

Es sencillamente AMOR. Cuando por encima de todo está el amor, por muchos conflictos que haya y por muchos conflictos que se vivan alrededor, las familias buenas, crían en su mayoría a personas buenas.

Esto no significa que sean familias perfectas, desde luego. No hay familia perfecta porque no hay persona perfecta. Pero dentro de sus peculiaridades, dentro de su forma de demostrar afecto, a pesar de que existan conflictos, este tipo de familia, que antepone el amor, son familias sanas. Estas familias cosechan en los niños el mensaje más importante que hay y es que la aceptación, el respeto y el apoyo es lo que da significado a la palabra AMOR.

¿Por qué una persona que ha crecido en un entorno de amor y apoyo es más fácil que resulte buena?

Es obvio, ¿no?

Debe ser muy difícil ser bueno con los demás cuando desde niño recibes reproches, abandono, desatención, egoísmo, incluso maltrato. Qué difícil debe ser confiar en el mundo y en la gente. Que difícil debe ser creer que alguien se preocupará por ti, que alguien será bueno contigo.

De lo que se come se cría dicen. Pues sí, depende de lo que te den de comer de pequeño, así serás de mayor. Y si te dan palos, si te dan vacío, miedo o desolación, de mayor lo más probable es que seas una persona gris y triste, porque los que tenían que enseñarte lo bueno de la vida, solo te enseñaron la parte más negativa.

Es más fácil ser bueno cuando te protegen, te arropan, se preocupan por ti. Es más fácil ser bueno cuando a pesar de todo, el AMOR es lo que importa.

No, no utilices mis palabras para responsabilizar de tus errores o tus fracasos a tu familia. Ese es otro cantar. Vuelvo a repetir que no existe la familia perfecta y que una familia buena puede tener muchos problemas o puede darte muchos quebraderos de cabeza, pero eso no significa que no te hayan dado lo más importante.

Las buenas familias también son a veces egoístas, a veces pesadas, a veces desquiciantes o a veces insoportables, pero al final están ahí, en las buenas y en las malas, haciendo lo imposible por los suyos. Y tampoco significa que no te pongan trabas o que no intenten convencerte de lo que es mejor o más bueno para ti. Significa que a pesar de que no estén de acuerdo, de que no les guste o no lo compartan, te sigan apoyando, aceptando y queriendo de la misma manera. Porque el amor está por encima de todo lo demás.

¿Qué es una persona sana y buena psicológicamente hablando?

  1. Es alguien que a pesar de tener errores, fallos, conflictos, inseguridades, intenta aprender y mejorar.
  2. Es alguien que ,a pesar del egocentrismo y egoísmo intrínseco del ser humano, intenta ser generoso con las personas que quiere, material o emocionalmente.
  3. Es alguien que acepta a los demás.
  4. Es alguien que perdona los errores, aunque le cueste trabajo y tiempo.

Da igual la religión, la cultura, la clase social y la sociedad en la que una familia viva. Si hay amor, crecerán personas más fuertes, más libres, más seguras, más tolerantes, más sanas y más buenas.

Y podrás decir: Yo tengo una familia buena y sana y tengo mil problemas e inseguridades. Pues sí, ni tu, ni tu familia sois perfectos y la vida no es de color de rosa, por mucho que los cuentos lo hayan vendido así.

Pero mira a tu alrededor y valora lo que importa, porque mientras tu luchas por vivir, las personas que han tenido la desgracia de nacer en familias hostiles y negativas, luchan por sobrevivir. No es lo mismo enfrentarse a la vida solo y desamparado, que con un séquito de personas que te quieren detrás, por muchas equivocaciones que puedan llegar a tener.

Una última e importante aclaración: La familia es algo que viene etiquetado de nacimiento, pero no es inamovible ni inalterable. La familia es algo que también se crea y se crea con cualquier persona que tu decidas que forme parte de tu vida, como los buenos amigos, por ejemplo.

Este es un tema delicado y sin duda me han faltado muchas cosas que decir y aclarar. Sé que suena simplista decir que de lo bueno sale lo bueno. Pero las personas somos muy simples a pesar de toda nuestra complejidad. Queremos comer, queremos un techo y queremos amor. Y cuando estas cosas las tenemos, todo lo demás, por complicado que nos parezca, es coser y cantar.

 

Vani G. Leal
Psicóloga

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Inteligencia Emocional de lunes a domingo

 

¿Quien tiene un amigo tiene un tesoro? Nuestros más queridos y preciados amigos

¿Quien tiene un amigo tiene un tesoro? Nuestros más queridos y preciados amigos

¿Qué son los amigos? y más importante, ¿para qué sirven?

Hay quien piensa que lo importante es tener pocos y buenos y hay quien opina que dice mucho de una persona la cantidad de buenos amigos que tiene…

Hay quien piensa que un amigo es aquel que siempre está presente cuando lo necesitas, que nunca te falla, que se pelea por ti, que mata si hace falta por ti…

Y hay quien opina que un amigo es aquel que aunque no esté presente siempre te apoya o te escucha.

¿Cual es el verdadero concepto de amistad? Pues la verdad es que no existe una sola definición de amigos, porque es un concepto que depende de los valores, opiniones y experiencias de cada uno. Pero lo que sí puedo decirte es que hay muchas clases de amigos y todos, a su modo, son igual de importantes.

Los amigos de toda la vida, esos que conoces desde que eras pequeño.

Los amigos del trabajo, con los que acabas teniendo una relación estrecha producto de verte cada día.

Los amigos de una etapa en concreto de tu vida, ya sea de tres meses o de dos años.

Los que conoces por casualidad y pasan de ser puntuales a ser personas imprescindibles.

Los amigos para salir a bailar y a pasarlo bien. Los profundos y para momentos de reflexión. Los amigos que ves dos veces al año y los amigos con los que puedes hacer muchas cosas diferentes en momentos diferentes.

Pero no podemos olvidar que un amigo es también una persona como tu y como tal, no siempre puede darte lo que quieres, cuando lo quieres y en la forma que lo quieres.

Pero antes de continuar hagamos algunas apreciaciones básicas de las personas en general.

  • Las personas cambian y por lo tanto a veces esos cambios unen y otras veces, por el contrario, separan.
  • Las personas pasamos por momentos muy diferentes a lo largo de la vida y por lo tanto, no siempre necesitamos lo mismo de los demás.
  • Todas las personas son diferentes y por lo tanto, quieren, esperan y necesitan cosas muy distintas unas de otras.
  • Las personas, por mucho que deseemos ayudar a nuestros amigos, somos egocéntricas por naturaleza y por lo tanto, el yo siempre está por encima del tu.

Y dicho esto…

¿En que se basa una amistad?. Pues se basa en la cantidad de QUID PRO QUO que se genera entre dos personas. ¿Qué significa esto? Significa que una amistad es positiva cuando las dos partes dan algo a cambio de forma equilibrada.

Normalmente queremos que los amigos nos den lo que nosotros les damos a ellos. Y, cuando no sucede nos enfadamos o nos decepcionamos.

¿Pero recuerdas? somos diferentes y si somos diferentes, actuamos diferente, damos diferente, entregamos diferente y priorizamos de forma diferente.

El QUID PRO QUO no significa que yo hago por ti lo mismo que tu por mí. Significa que yo hago por ti una cosa y que tu harás por mi otra.

No todas las personas saben escuchar y dar consejos, los hay que intentarán ayudarte sacándote a bailar o presentándote a alguien. No todos los amigos saben cómo tratarte cuando estás mal, los habrá que se agobien al verte mal y prefieran dejarte espacio y los habrá que sepan cómo lidiar contigo en tus momentos dramáticos.

Quizás lo más realista es acercarse al amigo que pueda darte lo que necesites en un momento determinado sin que eso signifique menospreciar a los otros. Porque hay amigos que te ayudarán a reír, otros a llorar, otros a ligar y otros a divagar, pero todos son igual de importantes y necesarios.

¿Por que se rompen normalmente las amistades? pues por normal general se rompen a causa de la decepción de que alguien no haya hecho o dicho lo que tu necesitabas.

Pero, ¿un amigo quiere hacerte daño? Por qué no te preguntas que ha pasado en vez de pensar que ha pasado de ti, que no te aprecia o que no te valora…

Tal vez no sepa o no pueda darte lo que tú necesitas en este momento. No olvides que es una persona y también carga con sus propios problemas.

Tal vez has descuidado esa amistad y ahora la otra persona tiene otras prioridades. No siempre estamos atentos al QUID PRO QUO y es fácil que se alejen las personas que se sientan abandonadas.

Tal vez vuestro momento de amistad haya pasado, como hemos dicho antes las personas cambiamos a lo largo de la vida y no siempre conservamos o queremos conservar a la misma gente.

Decepcionarse con alguien en el camino más rápido. Es más fácil pensar que nos han traicionado que pensar que no han sabido ayudarnos. Es más fácil pensar que ya no nos valoran que pensar que simplemente la amistad se ha diluido.

  1. Las amistades no son posesiones.
  2. Las amistades, incluso las mejores, no tienen por qué ser eternas.
  3. Las amistades requieren un QUID PRO QUO para sobrevivir, sino es fácil que se vuelvan tóxicas o que desaparezcan.
  4. Las amistades requieren comprensión y empatía en los malos momentos. En los buenos todos somos comprensivos.
  5. Las amistades cumplen muchas funciones pero no tiene por qué cumplirlas la misma persona.
  6. Las amistades se alejan, se separan, se olvidan, se reconcilian…
  7. Las amistades no nos quieren menos por tener otros amigos o por tener amigos que a nosotros no nos gusten.
  8. Las amistades, al igual que nosotros, también se equivocan. Un amigo no tiene por qué saber exactamente lo que tu necesitas.

Y dicho todo…decir que la amistad es maravillosa. Y lo es por una sencilla razón. Nos acompaña en la vida. Y ya no tanto por las personas que nos acompañan, que también, pero sobre todo porque compartimos momentos con otras personas.

Llorar en un hombro amigo, reír hasta que de duela la mandíbula, bailar toda la noche con los tuyos, salir de aventuras, filosofar hasta acabar con las ideas, discutir de política en una cena…

Lo maravilloso de la amistad es compartir los momentos de tu vida con personas que te aportan algo. Algo que te hace falta y algo que te hace un poco más feliz.

Unos amigos se irán y otros llegarán. La vida, como nosotros, es dinámica y cambia constantemente, no pasa nada. El mundo está lleno de gente, lleno de gente con la misma necesidad que tu, compartir momentos y ser felices.

Así que valora a las personas que tienes alrededor de tu vida, ya sean amistades pequeñas, pasajeras, puntuales o de toda una vida. Valora que estás rodeado de personas y valora que cuando necesites algo, alguna de ellas puede dártelo.

 

Vani G. Leal
Psicóloga

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SUPERAR UNA INFIDELIDAD. Una tarea más que difícil Para pasar página necesitamos cerrar las etapas difíciles

SUPERAR UNA INFIDELIDAD. Una tarea más que difícil Para pasar página necesitamos cerrar las etapas difíciles

Superar una ruptura de pareja es difícil, pero si la causa de la ruptura ha sido por una infidelidad, a veces, la palabra difícil se queda corta.

Lo primero que tenemos que tener en cuenta es que la mayoría de personas no quieren o no pretenden ser infieles. Lo son porque se han metido en unas circunstancias que no consiguen controlar y se les escapa de las manos.

Pero, ¿por qué somos infieles?

Hay muchos motivos para cometer una infidelidad, pero por norma general, son tres los motivos principales:

  1. Has desconectado de tu pareja sin darte cuenta y, en consecuencia, has encontrado una nueva conexión con otra persona.
  2. Estás conectado a dos personas y no sabes cuál de las dos tiene mejor conexión contigo.
  3. Estás desconectado de tu pareja pero por responsabilidad, obligación o miedo no puedes romper la relación, pero eso no evita que sientas nuevas conexiones con otras personas.

En primer lugar, decir que esto no es un juicio de valor. La infidelidad es negativa porque daña a otra persona, pero ser infiel no implica ser malo, implica hacer algo mal.

Lo segundo, es que desconectarnos de una pareja es un proceso por el cual todos inevitablemente pasamos. La pareja para toda la vida, no nos engañemos, no es algo tan factible como nos han querido vender.

Y lo tercero, es que no siempre somos capaces de hacer lo correcto, en el momento adecuado y de la mejor forma posible. Nuestros miedos, nuestra personalidad, nuestras circunstancias juegan un papel fundamental a la hora de enfrentarnos a encrucijadas y la desconexión con nuestra pareja es una encrucijada muy compleja.

¿Cómo solemos actuar ante la desconexión con la pareja que tenemos?

  • Hay quien es consciente de la desconexión y opta por dejar la relación. En realidad, es lo ideal porque evitas alargar lo inevitable, además de evitar hacerte daño a ti mismo y al otro.
  • Hay quien no se da cuenta de que se ha desconectado de su pareja hasta que, de repente, ya está deseando conectarse a otra. No todos somos conscientes de lo que nos ocurre en el momento que nos ocurre, ni siempre resulta sencillo reconocer la desconexión.
  • Hay quien se desconecta y sigue con su pareja hasta que conoce a alguien y encuentra la fuerza para dejar la relación. El miedo a la soledad es una emoción muy poderosa y muchas veces ese miedo hace que no soltemos algo hasta tener atado algo nuevo.
  • Hay quien aguanta una relación desconectada por responsabilidad o por obligación. A veces por los hijos, a veces por inercia y a veces por concepto familiar las personas preferimos la estabilidad a pesar de saber que se ha roto la conexión.

Todos actuamos de diferente forma ante la desconexión y dependiendo de la experiencia, el momento y la relación que tenemos, actuamos de una manera o de otra.

Pero, ¿qué pasa cuando tu pareja en su encrucijada te ha sido infiel? ¿Qué pensamientos tenemos?

“No soy suficiente, no me valora, no le gusta como soy”… ¿Qué tiene la otra persona que no tenga yo? ¿Por qué me quiere hacer daño? ¿Qué tengo yo de malo? ¿Por qué es mejor la otra persona? ¿Qué he hecho mal?…

Como ves, todos los pensamientos pasan por dudar de ti. Dudas de tu valía, dudas de tu posición y dudas de tus cualidades. Es tu autoestima la que sufre y, en consecuencia, superar la ruptura se convierte en un trabajo de dos caminos. Uno, el duelo que conlleva una separación, que ya es duro y difícil de por sí, y otro, el trabajo con tu autoestima, que ha caído en picado hasta el suelo.

Hablemos primero de algo muy importante. Por qué desconectamos de la pareja. ¿Qué hace que alguien que te ama de forma romántica pase a desenamorarse de ti?

  • Las personas cambiamos. A veces esos cambios nos unen y otras veces nos separan. No somos seres estáticos y nuestras necesidades, prioridades y gustos cambian con los años.
  • A veces las personas se enamoran más de la necesidad del amor que de la persona en sí. Cuando deseas ante todo estar acompañado, es fácil que la necesidad elija por ti. Pero esa elección no siempre es duradera porque no hemos elegido libremente.
  • Mostramos lo mejor de nosotros cuando iniciamos una relación. Pero, ¿ qué pasa a los dos o tres años cuando ya somos nosotros mismos? ¿Qué pasa cuando ya no muestras tu mejor cara? A veces las personas no se conocen en profundidad cuando se enamoran y, por lo tanto, con el tiempo sale a la superficie si tienen personalidades compatibles o no.
  • No todas las personas somos afines para tener una relación romántica. Los valores, los comportamientos, las aficiones, la personalidad a veces son complementarias y otras veces no. Por ejemplo, dos personalidades alfa, personas dominantes, pueden tener muchos conflictos a la hora de llevar una relación.

Como ves, son muchas las características que llevan a que las parejas se desconecten. Pero lo mucho o lo poco que valgas no es un motivo. Nadie quiere desenamorarse ni controla cuando se desenamora. Sucede por muchos motivos y no siempre está en nuestra mano hacer algo para cambiar la situación.

Pero hablemos de la infidelidad.

¿Qué ha de suceder para que consideres que te han sido infiel?

  • Que tu pareja tontee con alguien.
  • Que tu pareja piense en alguien aunque no haga nada.
  • Que a tu pareja le guste otra persona.

Depende para quien la infidelidad está en una medida o está en otra.

¿Qué pasa si encuentras en el móvil de tu pareja mensajes con otra persona, pero no ha tenido contacto físico con ella? ¿Es infidelidad para ti?

¿Qué sucede si tu pareja te dice que le gusta otra persona pero que no ha hecho nada todavía? ¿Es infidelidad para ti?

¿Qué pasa si tu pareja ha tenido contacto físico con otra persona pero sigue enamorado y conectado contigo? ¿Es infidelidad para ti?

Infidelidad es lo que tu sientas que es infidelidad. Y la otra persona puede coincidir con tu concepto o no, pero tienes todo el derecho del mundo ha sentirte traicionado porque tú decides donde se sitúa la línea. Y una vez dicho esto…intentemos comprender una serie de comportamientos:

  • No todo el mundo es igual de consciente de lo que siente. Hay personas que necesitan tres meses para darse cuenta y hay personas que necesitan dos años.
  • No todo el mundo sabe enfrentarse a lo que le sucede de forma positiva y equilibrada. Hay personas que llevan la desconexión como parte natural de la vida y hay quien ve en la desconexión con su pareja un abismo de soledad y tristeza.
  • No todo el mundo es capaz de enfrentarse a la verdad de la misma forma. Hay quien es capaz de hablarlo claramente con su pareja y hay quien lo oculta hasta que le explota en toda la cara.
  • No todo el mundo es igual de valiente. Hay personas que prefieren no ver lo que sucede por miedo y otras que a pesar del miedo dejarán a la pareja.

No es personal cuando alguien no actúa de la forma más adecuada para ti. Como norma general, todos queremos actuar de la mejor forma posible, pero querer es una cosa y conseguirlo otra muy distinta.

Cuando alguien comete una infidelidad es porque la decisiones que toma están impregnadas de miedo, de duda, de incertidumbre… Seguro que hubiera preferido hacer las cosas de otro modo, pero la realidad es que no ha podido.

Y tu puedes pensar: “Claro que podía haberlo hecho de otro modo”. Podía habérmelo dicho, podía haberme dejado, podía haber intentado… Pero lo siento, No. Si no lo ha hecho de otro modo es que no ha podido o no ha sabido hacerlo de otro modo.

No estoy disculpando o justificando una infidelidad. Solo estoy diciendo que esa persona es culpable de cobardía, de indecisión o de tener pocas habilidades para enfrentarse a la situación, pero no es culpable de tu inseguridad, ni es culpable de que ahora dudes más de ti.

No es lo mucho o lo poco que valgas. No es lo que te falta o lo que te sobra. No es que seas mejor o peor que la otra persona. No es personal porque no somos el centro de nadie, más que de nosotros mismos.

Si te preguntas, ¿por qué a mí? ¿por qué yo? tu autoestima se resiente. Tú mismo eres el que te sitúas por debajo. Tú mismo te comparas y te juzgas.

Pregúntate que ha llevado a esa persona a actuar así, pregúntate si has podido obviar señales, pregúntate si tienes alguna responsabilidad, pregúntate que iba mal…

Pregúntate todo aquello que te ayude a recapacitar y a reflexionar sobre los motivos, pero no te sitúes en una zona de victimismo. Porque cuando nos sentimos víctimas nos volvemos pequeños y vulnerables y, en consecuencia, vemos al otro como a un poderoso gigante.

Así que, si quieres superar una infidelidad empieza por valorarte por lo que haces o eres tu y no por lo que ha hecho otra persona, porque la realidad es que ni tú eres pequeño ni el otro un gigante.

Vani G. Leal
Psicóloga

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¿Un poco de amor propio? El egoísmo positivo también existe Comportarse a veces de forma egoísta no significa ser egoísta

¿Un poco de amor propio? El egoísmo positivo también existe Comportarse a veces de forma egoísta no significa ser egoísta

La palabra egoísta se ha convertido en una etiqueta negativa pero, ¿por qué?

Ser egoísta es pensar en uno mismo. ¿Acaso es malo?

Pues no. No es malo creer que lo primero eres tú. Eres la única persona con la que te levantarás y te acostarás todos y cada uno de los días de tu vida, por lo tanto, eres la más importante.

  • ¿Es malo querer hacer cosas por y para ti?
  • ¿Es malo pensar en tus deseos e ilusiones?
  • ¿Es malo priorizar tus necesidades?

No, no lo es, todo lo contrario, es necesario para nuestro equilibrio emocional y psicológico.

Los demás, que poderosa presión.

Ser bueno con los demás. Ser generoso con los demás. Ser atento con los demás. Ser amable con los demás. Ser todo lo que necesitan los demás.

¿Y que pasa contigo? ¿Acaso no crees que pasa factura dedicar tu vida a los demás y dejarte a ti de lado?

¿Sabes qué pasa cuando solo haces las cosas por los demás?

Que te desvaloras.

¿Sabes qué pasa cuando dejas de pensar en tus deseos e ilusiones?

Que te frustras.

¿Sabes qué pasa cuando priorizas las necesidades de los demás?

Que te vuelves invisible para ti mismo.

Quererte, priorizarte y luchar por lo que tú quieres y deseas es el acto de amor más grande que te puedes demostrar. ¿Por qué va a ser malo ser egoísta en esos aspectos?

Además, si no eres feliz, ¿ qué te hace creer que podrás hacer feliz al resto?

La felicidad no está en la entrega constante, está en el equilibrio entre lo que haces por ti y lo que haces por los demás.

Por supuesto que el exceso de egoísmo es malo. Todo en exceso es dañino y contraproducente. Pero ser una persona egoísta, pensar y hacer todo exclusivamente por y para ti, no es lo mismo que tener a veces comportamientos egoístas.

¿Qué es el egoísmo positivo?

  • El egoísmo positivo es saber cuando has de pensar más en ti porque no te mimas ni te cuidas lo suficiente.
  • El egoísmo positivo es saber cuando has de priorizarte porque has dejado de lado tus necesidades.
  • El egoísmo positivo es saber que no siempre puedes estar a la altura de las expectativas de los demás.
  • El egoísmo positivo es reconocer que tu felicidad pasa por quererte más a ti mismo.

He de decir que comportarse de forma egoísta, aunque sea por tu propio bien, no siempre va a gustar a todo el mundo. Habrá personas que lo entiendan y que lo aplaudan y habrán personas, sobre todo las afectadas, que se enfaden o te lo recriminen. No siempre entendemos lo que hacen los demás y de la misma manera no siempre los demás entienden lo que hacemos nosotros.

Y con todo esto, no estoy diciendo que lo mejor sea siempre pensar en uno mismo y de igual a quien afecte y cómo afecte. No, por supuesto que hay que tener en cuenta a los demás, pero tener en cuenta es una cosa y sacrificarse, otra muy distinta.

Cuando sacrificas tu tiempo, tu energía, tu decisiones por lo demás, has de tener presente que pasará factura. Pregúntate si puedes asumir el precio, pregúntate si puedes asumir el daño.

Pensar en los demás y dar a los demás es algo bueno, claro que sí, vivimos rodeados de personas a las que queremos y amamos y ser generosos con ellos nos produce bienestar y seguridad. Pero cuando entra en conflicto tu propia felicidad es importante que medites tus decisiones porque nadie merece ser infeliz por nadie.

 

Vani G. Leal

Psicóloga 

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