Nos hacemos mayores, el tiempo pasa y tanto el físico como la mente varían con el transcurso de los años, es inevitable, todos lo sabemos, pero ¿cómo prepararse para ello?

Nos bombardean con la eterna juventud, mires donde mires todo es culto a un cuerpo joven, vigoroso, energético y sexy. Pero ¿es real? Pues no, no lo es porque no podemos mantenernos en formol para que los años no hagan estragos en nuestro físico. La publicidad solo busca vender y vender, por lo que, poco les preocupa a las empresas si es cierto o no que una crema te devuelve 20 años. Con que lo creas tu y lo compres, les basta, pero ¿de verdad te lo crees?

No nos engañemos, hacerse mayor es una mierda, estás más cansado, te recuperas más lento de todo, te duelen articulaciones que  no sabías ni que existían y el suelo cada vez está más lejos. Yo, que estoy a un año de los 40, ya lo noto, no me quiero ni imaginar lo que será estar cerca de los 60. Pero voy a llegar, quiera o no, me guste o no, voy a llegar, así que en vez de sumarme a la ceguera colectiva de la eterna juventud, voy a buscar la forma de llegar a vieja de la forma más joven posible.  Pero ojo, no caeré en la trampa del gran negocio creado alrededor de los años. Me quiero cuidar, si, me quiero poner más en forma sí, me quiero preparar mentalmente para asumir el tiempo, si, pero no quiero ser una esclava de las cremas, los lifting, las operaciones, los productos de belleza, las mascarillas, porque eso no detendrá el tiempo, solo me pondrá una máscara que no me permitirá asumir la verdad.

No, no me entendáis mal, no estoy en contra de comprar productos que nos ayuden a cuidarnos, no estoy en contra de que alguien quiera verse mejor y se haga algún retoque, estoy en contra de las cadenas, de las cadenas que nos atan a una forma de aparentar, de las cadenas que nos dicen una y otra vez que si te haces viejo ya no serás alguien sexy, ni apetecible, ni feliz.

Desde luego si te pasas el día mirando la tele o las revistas estás perdido. Compararse con las personas famosas es un gran error.  La mayoría de ellos viven de sus físicos, para bien y para mal son un escaparate y cuidan la apariencia hasta tal punto que algunos se destrozan la cara para parecer que tienen siempre 30 años.

Pero ellos son ellos, artistas, actores, cantantes y nosotros somos nosotros, psicólog@s, profesor@s, dependient@s, administrativ@s, gente normal y corriente, gente que no vive del físico, gente que no necesita vivir en el pasado para seguir vendiendo.

Por lo tanto, deja de mirar a través de la pantalla y deja de pensar que solo en la juventud uno puede sentirse pleno y feliz. Si miras a tu alrededor verás que hay una variedad infinita de gente mayor y mayor vamos a decirle a las personas de 60 para arriba. Hay personas mayores guapas y feas, delgadas y gordas, activas y pasivas,  pero ¿es el atractivo lo que las hace felices? No, claro que no, lo que hace felices o infelices a las personas son las cantidad de cosas que hayan construido, la gente que tengan en su vida, las actividades que ejerzan y el estado de forma que tengan. Pero que parezcan más sexys o que parezcan tener 20 años menos no es la clave de esa felicidad.

Está claro que hay cosas que no podemos controlar.  Los accidentes o algunas enfermedades pueden aparecer sin avisar y poner nuestra vida patas arriba, pero como preocuparse de lo que no sabemos es imposible, nos vamos a ocupar de lo que sí está en nuestra mano:

  • Mantenernos en forma

Uno de los grandes problemas de hacerse mayor es el físico. Por lo tanto, cuanto antes empecemos a cuidarnos, mejor llegaremos a la tercera edad.

Salir a caminar cada día, hacer deporte como piscina, aeróbic, zumba o cualquier actividad cardiovascular, hacer excursiones a la montaña o desplazarte por la ciudad con bicicleta pueden ser una manera de ponernos en forma y adquirir el buen hábito del ejercicio.

Si, a mucha gente no le gusta demasiado el deporte, pero quien algo quiere algo le cuesta, envejecer es inevitable pero podemos elegir que nuestro cuerpo se desgaste a un ritmo más lento. No es lo mismo una persona de 70 años sedentaria que una de 70 que lleva moviendo su cuerpo 40 años.

  • La buena alimentación

Fruta, cereales, verdura y proteína variada.

La alimentación es la gasolina del cuerpo, por lo que hay que comer bien, de forma equilibrada, para disponer de todas las vitaminas y minerales necesarios. No significa ponerse a dieta, significa que aprender a tener buenos hábitos alimenticios previene muchas enfermedades que pueden jodernos las vida en el camino de la vejez.

El alcohol, el tabaco y por supuesto las drogas son contraproducentes para llegar sanos y salvos a la vejez, así que se responsable y plantéate las prioridades.

Una de las claves de la felicidad son las personas que tenemos alrededor. No es lo mismo llegar a los 60 años solo que acompañado.

Uno de los grandes problemas de la gente mayor de hoy en día es que son una generación extremadamente volcada en la familia. Los hijos y la pareja han sido el motor de la motivación y cuando los niños crecen y la pareja fallece, muchas personas se quedan muy solas. Así que, si hoy tienes 40, recuerda que los hijos vuelan y que la pareja, puede o no puede estar, por lo que fomenta y adquiere diferentes relaciones con personas de tu alrededor.

Compañer@s de trabajo, amig@s, conocid@s del gimnasio, madres y padres del colegio, vecin@s, etc. Evidentemente no será la relación que tengas con tu familia, pero los amigos también son un tipo de familia muy importante y hay que cuidarlos para que a través de los años sigan estando ahí con nosotros, haciéndonos compañía y compartiendo las mismas experiencias, porque al final a todos nos pasan las mismas cosas.

  • Las actividades que no falten

El trabajo se acaba y llegarás a la jubilación, los hijos ya están con sus vidas y puedes o no  tener pareja, así que el tiempo hay que rellenarlo.

Una persona que tiene diferentes motivaciones propias y personales siempre tendrá más facilidad para entretenerse y divertirse, además de tener un cerebro más ágil y despierto. Mantenerse activo mentalmente durante los años previos a la tercera edad puede ayudar a prolongar en gran medida el declive habitual que genera el tiempo en nuestro cerebro.

Da igual que actividades ejerzas, lo importante aquí es que las ejerzas con asiduidad a lo largo de los años. Si, se que la vida de una persona normal no está sobrada de tiempo y dinero como para hacer de todo y encima combinarlo con la familia, el trabajo, las obligaciones, etc.,  pero no te engañes, siempre hay un poco de tiempo para uno mismo y no todo requiere dinero.

Si miras otra vez a la gente mayor que tienes alrededor verás que los hay que no hacen nada y los hay que aprovechan para hacer todo aquello que no pudieron hacer en su día ¿cuales te parecen más felices? Es evidente…

  • Aceptar el paso del tiempo

Aquí la personalidad es un factor bastante determinante. Hay personas que asumen de forma positiva los cambios de la vida y los hay que se agobian con un vaso de agua. Asumir la vejez es un cambio difícil porque no llegas en un día y muchas veces no te das ni cuenta de que estás ahí.

No hay nada que pueda decirte para aliviar esa angustia, la vejez asusta porque te mueres, porque te han quedado cosas por hacer, porque se va gente que quieres, porque dejarás de hacer cosas que te gustan, porque tiene muchos límites y pocas ventajas. Pero bueno, ya que hay que pasar por ello, intentemos aceptar que mientras estemos vivos, mientras nos queden fuerzas para respirar, hay que divertirse, hay que experimentar, hay que mantenerse en forma, hay que alimentarse bien, hay que tener amigos y, sobre todo y ante todo, hay que intentar ser feliz, porque al final es lo único importante. 

  • Ser mayor siendo joven

No, no me he olvidado de las ventajas de la tercera edad, claro que hay ventajas.

Los años nos aportan herramientas para enfrentarnos mejor a la situaciones, por lo que el día a día puede resultar más sencillo. Preocuparse menos, decir más lo que piensas, no tener tanto miedo a quedar mal, ser un poco más egoísta o tener las prioridades más claras son algunas prestaciones que nos suelen dejar el paso de los años.

Tiempo, mucho tiempo es otro regalo para personas que han vivido una vida de trabajo y responsabilidad. Ahora puedes destinar los días a todo aquello que dejaste de lado y retomar aficiones o actividades que siempre pensaste en hacer pero la falta de tiempo no te permitió. Por ejemplo viajar es una opción ideal para descubrir y explorar mundos nuevos. Y si, ya sé que el dinero es un obstáculo, pero el mundo no solo se descubre en otro continente, a veces el mundo está en el pueblo o ciudad de al lado.

Ser joven no es solo tener 20 años, ser joven es una actitud mental. La gente joven vive de forma intensa porque solo piensa en el momento presente. De mayor quiero ser joven significa aprender a vivir como ellos, pensando que hoy es el día perfecto, no ayer, no mañana, solo hoy, porque el tiempo bien aprovechado es aquel que se alimenta del presente.

Sé joven en actitud y sé mayor en experiencia.

Vani G Leal, Psicóloga.

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