¿Qué significa sentir inseguridad? No estar seguro de algo, esa sería la definición más simple, pero entonces, si significa no estar seguro de algo, lo normal es tener múltiples y variadas inseguridades porque ¿quién está seguro de todo?

No existe la seguridad absoluta, así que cuando alguien dice “yo quiero ser una persona segura”, está apelando a un imposible, ya que, sencillamente, no se puede.

Sentir inseguridad es lo más natural del mundo y, mientras no seamos conscientes de esa normalidad, no podremos hacerle frente. Tenemos seguridad en aquello que dominamos, se nos da bien o tenemos por la mano, y tenemos inseguridad en aquello que nos asusta, se nos da peor o, simplemente, no hemos hecho nunca.

Nos pasa a todas las personas, a todas y cada una, solo que en situaciones diferentes. Así que, partiendo de esta base, hagamos un sencillo ejercicio de lógica aplastante.

Si sentir inseguridad es no estar seguro de algo, significa que hay que practicar para sentirse mejor haciéndolo. Así de simple, practicar, practicar y practicar, esa es la solución.

  • Te sientes inseguro expresando sentimientos, pues practica hablando de ellos.
  • Te sientes insegura hablando en público, pues practica exponiéndote cada vez a más gente.
  • Te sientes inseguro conduciendo, coge el coche más a menudo.

Y sí, ya sé que hay situaciones más complejas que otras como sentirse inseguro en general con los demás, sentirse inseguro en pareja por miedo al abandono o sentirse inseguro por el físico, pero todas estas cosas también requieren algún tipo de práctica.

  • Te sientes inseguro porque te ves poca cosa en comparación con los demás, “los demás siempre son más todo y nunca estoy a la altura”.

Aquí lo fundamental está en cambiar unos pensamientos negativos y distorsionados por otros pensamientos alternativos y constructivos. ¿Crees que los demás no tienen miedos también? Que tú no lo sepas o no lo percibas no significa que no existan, solo significa que no lo ves.

Compararse es sencillamente un ejercicio inservible, las personas somos incomparables porque tenemos diferentes personalidades, con diferentes cualidades, con diferentes experiencias. ¿Es mejor una pera que una manzana? Depende para quién y depende para qué, pues lo mismo las personas. Como digo, incomparable.

¿Qué puedes hacer? Pues practicar en modificar tus pensamientos. Cuando te compares, en vez de pensar ¿por qué yo no puedo hacer eso?, mejor piensa ¿que podría hacer yo para sentirme mejor en esa situación? o ¿qué cualidad necesito potenciar para lograr hacerlo?

  • Te sientes inseguro con tu pareja porque crees que se irá con otra persona. O sea, que te valoras poco, o sea, no confías en tus posibilidades.

¿Cuáles son tus cualidades? ¿Y tus defectos? Pues practica trabajando tus cualidades y practica trabajando tus defectos. No para que la otra persona lo vea, sino para que tú te lo creas.

Trabajar en uno mismo siempre aumenta la seguridad, ¿por qué? Porque, si te conoces, puedes utilizar de forma más efectiva todas tus posibilidades.

Como ves, sea la inseguridad que sea, solo depende de que trabajes en ella. A veces, saldrá bien, otras fatal y otras ni siquiera saldrá. Pero, da igual el resultado, lo que importa es que lo intentes, que lo vuelvas a intentar y que lo vuelvas a intentar. Cada nuevo intento será diferente al anterior, con más información, con nuevas percepciones que te ayudarán a ver si vas mejor o tienes que buscar otras estrategias.

Y, ahora, la letra pequeña. Si el hecho de practicar y que no te salga como tu esperas te supone un problema, te vas a quedar con tu inseguridad clavada en el culo.

El fracaso no es que no te salga bien, el fracaso es que te salga mal y no seas capaz de volverlo a intentar.

¿Qué puntos son claves?

  1. Tener claro qué es lo que hay que practicar
  2. Tener varias estrategias para llevarlo a cabo
  3. Practicar y reflexionar sobre lo que ha ido bien y mal en la práctica
  4. Volver a intentarlo con la misma estrategia o con una de nueva
  5. Reflexionar sobre el resultado

Y así hasta dar con dos resultados posibles:

Da resultado y notas como te sientes mejor en ese aspecto (te sientes más seguro en una situación que has practicado mucho).

No da resultado y tienes que revisar si falla algo en el fondo o en la forma.

Puede que estés trabajando el fondo equivocado porque no conozcas muy bien el origen de tu inseguridad, o puede que no encuentres la estrategia adecuada, en ambos casos, ve a ver un psicólogo para que te oriente.

Como puedes comprobar, no hay una pócima mágica que convierta a las personas en seguras, todo es cuestión de trabajar, una y otra vez, hasta que te salga con los ojos cerrados o simplemente hasta que te salga.

Cada uno tiene su ritmo propio. La persona que necesita mil veces para lograr lo que yo hago en una, tal vez necesita una vez para lograr lo que yo hago en mil.

Pero no te confundas, lo fácil es practicar, lo difícil está en perseverar, en no rendirse, en no juzgar duramente los resultados (la letra pequeña de la que os hablaba antes).

El gran conflicto está en las personas que prefieren no hacer algo a hacerlo y hacerlo mal. Cuánto miedo tenemos a quedar expuestos ante nosotros y los demás. ¿Acaso todo el mundo sabe hacerlo todo? ¿Acaso naciste enseñado? ¿Acaso eres perfecto?

Claro que no, te caiste mil veces antes de aprender a andar y no sentías vergüenza por ello, ¿por qué ahora sí? Por eso los niños aprenden a correr, sin vergüenza siguen practicando las veces que haga falta hasta que consiguen lo que se proponen.

Vani G. Leal, Psicóloga.

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